De la roja cereza al café color de la tierra. Cuidamos de nuestro café como se cuida de la familia. La calidad se juega en cada semilla y en cada día

Cosecha:

Como el campesino conoce el inicio del día, como los búhos conocen el inicio de la noche, en Intag y en Rio Lindo conocemos el color rubí de las cerezas maduras de café. ¡Es tiempo de cosecha! Una a una, las cerezas son recolectadas con delicadeza, siempre cuidando la planta y disfrutando de la tranquilidad del bosque.

Boyado:

Después de la cosecha, los frutos se juntan en el proceso de Boyado. Cientos de cerezas se hunden en el agua; la sensualidad de su color rojo, brillante por la humedad, demuestra que son semillas de calidad. Aquellos frutos que flotan son separados del grupo y usados, en un futuro, como abono orgánico.

Despulpado:

Es tiempo de que las cerezas abandonen su vestido: con ayuda de una máquina manual, desnudamos cada uno de los pequeños frutos.  El jugo natural del café se mezcla en nuestros dedos. Ya sin pulpa, los granos regresan al agua, donde fermentan alrededor de 18 horas para luego ser secados a la sombra. De esta manera, los granos conservan su aroma, su sabor, su acidez, su encanto. La importancia de estos detalles determina la calidad final de una taza de café Rio Lindo.

Tostado:

Los granos secos desprenden el aroma de la tierra; están listos para ser tostados. Cada semilla es parte fundamental de una hermosa danza en la cual aparece, poco a poco, se color y el sabor que conquistan nuestros sentidos.
En Rio Lindo sabemos que el valor de las cosas proviene de las manos trabajadoras y de los corazones dispuestos; por eso, en nuestro Lodge podrás participar de este proceso y disfrutar de una taza del mejor café, trabajado y criado por tus propias manos.

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